jueves, 8 de noviembre de 2012

HEMOCULTIVOS CONTAMINADOS

El hemocultivo se presenta como una herramienta excepcional para el estudio microbiológico de las bacteriemias. Entre el 14 y el 25% de los enfermos hospitalizados tienen sospecha de bacteriemia y en un 14% de los casos el hemocultivo establece el diagnóstico, lo que repercute considerablemente en la curación de los pacientes al permitir la elección del tratamiento más adecuado.
La dificultad en la interpretación del hemocultivo estriba habitualmente en la contaminación con la flora normal de la piel, de ahí la importancia de una técnica de extracción lo más aséptica posible.
Hace unos días, escuché a una enfermera decir que habían llamado de laboratorio para decir que el 80% de los hemocultivos que se sacaban en la urgencia estaban contaminados por una mala realización de la técnica. Por eso, esta semana, he prestado especial atención  a cómo se han realizado los hemocultivos y he intentado buscar los errores más frecuentes para intentar evitarlos. He observado muchas maneras de realizarlos, pero voy a narrar y analizar una de las formas que me llamó la atención:
Eran las 10 de la mañana y había que realizar unos hemocultivos a una mujer con fiebre sin foco y con escalofríos para descartar la presencia de bacterias y otros microorganismos en la sangre. La enfermera ha sacado las primeras muestras de una vía canalizada hace unas horas. Se ha puesto unos guantes limpios, ha desechado 5 cc de sangre, ha cogido otra jeringa, ha sacado 10cc, ha colocado una aguja de cargar, ha quitado el tapón de los botes y ha introducido primeramente 5cc en el anaerobio y los 5cc restantes en el aerobio. A continuación, ha puesto compresor en el otro brazo, ha limpiado con clorhexidina alcohólica al 2% y gasas limpias, ha palpado la vena, ha puncionado seguidamente con una aguja intravenosa y jeringa, ha extraído 10 cc, ha cambiado la aguja por una de cargar, ha quitado el tapón de los botes y ha introducido primero 5cc en el anaerobio y 5cc en el aerobio.
El procedimiento, según el protocolo del HUFA se debe realizar de la siguiente manera:
1. Retirar el tapón del frasco de hemocultivo y desinfectarlo con el antiséptico. Dejar actuar durante 1 minuto.
2. Colocar el compresor.
3. Inspección y selección de la vena periférica, teniendo en cuenta que cada muestra debe obtenerse de lugares de punción diferentes.
4. Colocar los guantes estériles por parte de la DUE responsable de la venopunción y guantes desechables por parte de la AE.
5. Aplicar en la zona de punción gasas humedecidas con alcohol etílico 70º durante 30 segundos.
6. Desinfectar la zona con gasas estériles impregnadas con povidona yodada o clorhexidina desde el centro hacia la periferia realizando círculos concéntricos.
-          Povidona yodada al 10% (para obtener la máxima eficacia de este antiséptico dejar actuar durante dos minutos, o hasta que se seque).
-          Clorhexidina alcohólica 0,5% (para obtener la máxima eficacia de estos antisépticos hay que dejar actuar 30 segundos antes de la venopunción).
7. Realizar la venopunción:
-          Si se utiliza aguja y jeringa: extraemos 10ml de sangre de los cuales se introducirá 5ml de sangre en el frasco de anaerobios, evitando la entrada de aire, y luego 5ml en el de aerobios. Introducir inmediatamente la sangre en los frascos, para evitar contaminación ambiental.
-          Si para la punción se utiliza el sistema de trasvase con doble aguja (palomilla o vacutainer®), una vez canalizada esta, por el otro extremo se conecta directamente el bote de hemocultivo, introduciendo en este caso, primero aerobios y luego anaerobios.
8. Identificar y rotular los frascos con el número de extracción de la serie.
9. Agitar suavemente el contenido del frasco para mezclar la sangre con el medio de cultivo.
10.Identificar el frasco con una etiqueta del paciente. Esta no debe tapar el código de barras, para permitir la comprobación de ambos códigos .
11.Retirar el duplicado del código de barras de los frascos y pegarlo en la petición. Enviar a laboratorio.
12.Recoger el material utilizado y desechar.
13.Lavado higiénico de manos una vez finalizada la técnica.
Observaciones:
ü  No utilizar algodón, ni vendas, ni esparadrapo para tapar el frasco.
ü  Utilizar una nueva aguja en caso de fallo en la venopunción.
ü  No extraer la muestra de ninguna vía periférica o central ya canalizada. Excepciones: pacientes con port-a-cath, portadores de vías centrales. Se puede extraer una de las series aprovechando la canalización de una nueva vía, o la realización de gasometría arterial.
ü  La extracción de las series de hemocultivos se realizará de forma consecutiva.
ü   El volumen de la muestra debe ser suficiente para evitar falsos negativos.
ü  No se cambiará las agujas antes de introducir la sangre en los recipientes.

Comparando esto con  la técnica que ha realizado la enfermera, he detectado lo siguiente:
Fallo 1. No se debe extraer de la vía.
Fallo 2. Es una técnica estéril, siendo necesarios guantes y gasas estériles.
Fallo 3. Se debe esperar los 30 segundos para que la Clorhexidina actúe.
Fallo 4. No se debe palpar de nuevo la vena tras la desinfección porque contaminamos la piel.
Fallo 5. Los botes deben desinfectarse antes de introducir la muestra.
Fallo 6. No se debe cambiar la aguja de extracción por una de cargar. Y si se hace, al menos debemos purgarla antes de introducir la muestra en el bote anaerobio.
Fallo 7. No debemos llenar por sistema el anaerobio 1º y el aerobio 2º porque dependerá del material que utilicemos para la venopunción. Lo que debemos tener claro es que en el anaerobio NO debe pasar aire y en el aerobio no pasa nada si entra aire.
Como conclusión, decir que la carga de trabajo y la falta de tiempo no pueden ser excusas para realizar técnicas de forma incorrecta, y que aunque algunas veces vemos técnicas que chocan con la “técnica ideal” que aprendemos en la universidad, no nos debe servir para acomodarnos a la mala praxis sino para identificar lo que NO QUEREMOS HACER cuando seamos profesionales de enfermería.
Debemos convertirnos en profesionales competentes e íntegros haciendo nuestro trabajo de forma excelente, mejorando la calidad del cuidado, perfeccionando las prácticas cotidianas, homogeneizando el conocimiento, estableciendo una metodología de trabajo, mejorando los registros clínicos, trabajando con un enfoque holístico del paciente, siendo responsables, honestos y atentos.
La Enfermería es un llamado superior, un llamado honorable... El honor radica en el amor por la perfección, la consistencia y en el trabajo duro para conseguirla...".                                                          
Florence Nightingale

martes, 6 de noviembre de 2012

OXIGENOTERAPIA Y VENTILACIÓN MECÁNICA

Esta mañana hemos tenido un seminario de Oxigenoterapia y Ventilación Mecánica (VM) impartido por una de las enfermeras de Reanimación. Desde mi punto de vista, ha sido muy útil y productivo, especialmente para aquellas que hacemos nuestro rotatorio por Urgencias, porque si que manejamos la Oxigenoterapia pero vemos muy poco la Ventilación Mecánica, y siempre viene bien repasar y asentar conceptos y conocimientos.
En la primera mitad del seminario, nos ha explicado un poco de teoría, nos ha enseñado distintos dispositivos para la oxigenoterapia, nos ha explicado las precauciones del neumo de los TET y hemos realizado algunos ejercicios de cálculo. En la segunda mitad, nos ha llevado a la sala de Reanimación y hemos estado aprendiendo a conectar y desconectar las tomas de O2 y aire, hemos toqueteado los botones del respirador, hemos valorado los distintos parámetros que se miden en cada modalidad de VM (controlada, asistida o espontánea), nos ha dado recomendaciones sobre la aspiración de pacientes intubados y el lavado de boca, y finalmente, nos ha dejado probarnos una CPAP para que comprendamos el agobio que pueden llegar a sentir los pacientes con ella.
A continuación, adjunto un resumen de lo más importante:
¿QUÉ ES LA OXIGENOTERAPIA?
Es un procedimiento terapéutico que consiste en la administración de O2 a  concentraciones mayores que las que se encuentran en el aire (21%).
Presenta ventajas como la mejora de la hipoxemia, la cicatrización y la oxigenación celular, pero también inconvenientes, ya que se trata de un gas seco y tóxico que puedo producir sequedad de mucosas, e incluso, hemorragias si no lo manejamos de manera correcta.
Tenemos 2 métodos de administración de O2:
Ø  De Bajo flujo (no conocemos la concentración de O2 que le llega al paciente): Gafas Nasales, Mascarilla facial simple, Mascarilla con reservorio, Mascarilla aerosoles, Ambú® con mascarilla, Tubo en T.
Ø  De Alto flujo (sabemos exactamente la concentración de O2 que le llega al paciente): Ambú® con tubo endotraqueal, Sistemas Venturi (ej. Ventimask®), Tubo en T conectado a sistema Venturi, Alto Flujo Verdadero (Dräger®).
Es importante la HUMIDIFICACIÓN, especialmente si lleva traqueostomía, para evitar complicaciones.
VM NO INVASIVA
Entre la Oxigenoterapia y VM tenemos la VM no invasiva en la que sólo se controla la concentración de O2 y la presión positiva al final de la espiración (PEEP). Se conoce como CPAP (presión continua en la vía aérea) y se utilizan distintos dispositivos: Dräger® (tiene una válvula de PEEP), Respirador, Mascarilla Boussignac-Vygon (una toma de O2 y otra de aire generan PEEP).
Importante mantener una HIGIENE BUCAL y apósito de Varihesive® extrafino en el puente nasal y arco cigomático como prevención de úlceras por presión.
VM
Es un procedimiento de respiración artificial que emplea un aparato mecánico para ayudar o sustituir la función ventilatoria, pudiendo además, mejorar la oxigenación e influir en la mecánica pulmonar. Hay diferentes tipos de ventiladores:
Ø  Ciclados por volumen o Volumétricos. En este tipo de ventilación, el flujo inspiratorio y el volumen circulante programados se mantienen constantes. Complicación más frecuente barotrauma.
Ø  Ciclados por presión o Manométricos. En este caso, la presión inspiratoria programada es constante, mientras que el volumen y el flujo varían. omplicación más frecuente hipoxia.
Ø  Actualmente los ventiladores son Mixtos.
Hay 3 modalidades:
Ø  Controlada: el ventilador aporta toda la energía necesaria para mantener la ventilación alveolar efectiva, sin que haya interacción del paciente y el ventilador.
Ø  Asistida: se inicia cuando el esfuerzo inspiratorio del paciente es igual al nivel de sensibilidad determinado por el operador del ventilador
Ø  Espontánea: se basa en la demanda del paciente. El flujo y el volumen están determinados por el esfuerzo inspiratorio del individuo.
Parámetros
Modificables:
Ø  Volumen corriente (Vc): cantidad de aire que el respirador envía al paciente en cada inspiración.
Ø  Presión positiva al final de la espiración (PEEP): evita colapso alveolar. Ayuda en la espiración. Valores normales: 3-5 cmH2O.
Ø  Concentración de O2 real (FiO2): Fracción inspirada de O2 en el aire.
Ø  Flujo (litros de aire): cantidad de gas que el respirador aporta al paciente en unidad de tiempo. Se mide en litros por minuto. Valores normales:  40-60 l/min.
Ø  Presión soporte (P. sop): proporciona ayuda en la inspiración, rompiendo resistencias del sistema. Solo en asistidos y espontáneas. Cuanto más alta, ayuda más, cuanto más baja, ayuda menos. Valores normales 10-15 mmH2O.
Ø  Frecuencia respiratoria (FR): respiraciones por minuto.
Ø  Presión inspiratoria máxima (Pins Máx.): presión máxima que el paciente llega a tener en la inspiración. En volumétrico es alarma y en manométricos es parámetro.
Ø  Tiempo inspiratorio (Ti) o Relación i:e: relación entre los segundos que dura la inspiración y la espiración.
Ø  Trigger (“disparo” en inglés): capacidad del respirador de captar el esfuerzo del paciente. Se programa en las modalidades asistidas o espontáneas. Si es elevado, no ayuda al paciente (porque tiene que llegar a esas cifras), si disminuye ayuda, aunque no es lo más beneficioso. Valores normales 3-5 cm H2O.
No modificables:
Ø  Complianza: distensibilidad del pulmón.
Ø  Volumen minuto: Volumen corriente x FR.
Ø  Resistencia (del sistema hasta el final del TET).
Ø  Presión
-          Pico: valor en cm H2O obtenido al final de la inspiración, relacionada con la resistencia del sistema al flujo aéreo en las vías anatómicas y artificiales y con la elasticidad del pulmón y la caja torácica
-          Media: promedio de todos los valores de presión que distienden los pulmones y el tórax durante un ciclo respiratorio mientras no existan resistencias ni inspiratorias ni espiratorias. Permite relacionar con el volumen torácico medio.
-          Plateau o meseta: valor obtenido al final de la inspiración haciendo una pausa inspiratoria y sin flujo aéreo. Se relaciona con la compliance toracopulmonar.

VOLUMEN
PRESIÓN
CONTROLADA
IPPV o CMV
Controlamos: FiO2, FR, Vc, Ti, PEEP, Flujo.

¡VIGILAR PRESIONES!

IPPV asistidaControlamos los mismos parámetros pero permite respiraciones espontáneas (tiene que llegar al Vc pautado).
Pinsp Máx. es una ALARMA
BIPAP
Controlamos: FiO2, FR, PEEP, Flujo, Pinsp Máx.

¡VIGIILAR VOLUMEN!
ASISTIDA
SIMVControlamos: Controlamos: FiO2, FR, Vc, Ti, PEEP, Flujo, Trigger, Psop.

¡VIGILAR PRESIONES, FR espontánea y Vc espontáneo!
BIPAP asistida
Controlamos: FiO2, FR, PEEP, Flujo, Pinsp Máx, Psop.

¡VIGILAR VOLUMEN Y FR espontánea!
ESPONTÁNEA
P. SOPORTE (P. ASB)
Controlamos: FiO2, Psop, PEEP.
¡VIGILAR FR, VOLUMEN, PRESIONES!


Fuente: Sesión Ventilación Mecánica impartida por Nuria Torremocha.

lunes, 5 de noviembre de 2012

BOXES Y MANEJO DEL PORT-A-CATH

Las próximas 2 semanas las voy a pasar en el Circuito B o Boxes. En esta zona son derivados pacientes con hemorragias digestivas altas, crisis hipertensivas, síncopes, TCE, TVP con disnea y escasa movilidad, hiperglucemias, hematurias, reagudizaciones de EPOC, crisis asmáticas, celulitis de gran extensión, patologías del circuito A pero que no puedan estar sentados y necesiten una cama…
El espacio físico lo conforma: Box 1 con las habitaciones 1-4, Box 2 con las habitaciones 5-8, Box 3 con las habitaciones 10 y 12, una sala de exploración (habitación 9), una sala de tratamiento con 10 sillones, una sala de espera con 10 sillones, una habitación de aislamiento, una sala de críticos, una sala de otorrino, una zona central con el control de enfermería y una sala central de medicación y material. En esta última sala hay una pequeña farmacia con medicación oral a la izquierda (lo más utilizado son antihipertensivos, lorazepam, antidiabéticos orales, diuréticos y tiroxina), en el centro se encuentran los antibióticos, laxantes y heparinas, y en la derecha la medicación intravenosa (lo más usado son los analgésicos, hidrocortisona, omeprazol, metilprednisolona). Hay una estantería con material para la vía venosa (catéter, tubos de analítica, hemocultivos, agujas, jeringas) , otra estantería con material para la vía aérea (gafas nasales, mascarillas, aquapack) y otra con sondas vesicales y nasogástricas.
Me ha tocado situarme en el Box-3. Además de la habitación 10 y 12, esta enfermera se encarga de los pacientes 3, 6, 9 y 10 de la sala de tratamientos, de los pacientes 3,6 y 9 de la sala de espera y de los pacientes críticos cuando llega alguno (por lo que en cada turno debe revisar esta sala). Las técnicas que más realiza la enfermera son canalización de vías, analíticas sanguíneas, gasometrías, electrocardiogramas, hemocultivos, toma de constantes, sondajes nasogástricos y vesicales, y administración de medicación y sueroterapia pautada.
Al inicio de la mañana, es cierto que me he sentido un poco perdida por los pasillos y con la búsqueda del material, pero según ha transcurrido la mañana me he ido ubicando. Me ha gustado mucho este servicio porque me he sentido muy cómoda con los profesionales y porque hay un trato más continuo con el paciente y la familia que en el circuito A, puedes ir valorando cómo va evolucionando el paciente y realizas bastantes técnicas, que aunque no sean lo más importante, siempre nos hace ilusión practicarlas e ir mejorando.
Durante la mañana, uno de los médicos me ha pedido una analítica sanguínea de un paciente oncológico que tenía un Port-a-Cath ya pinchado con una aguja tipo Gripper®, entonces, he pedido a mi enfermera que lo hiciese ella para yo observarla porque creía que sabía hacerlo pero me han empezado a surgir dudas: ¿se realiza estéril, no? ¿lavamos con suero y luego desechamos sangre o desechamos sangre directamente? ¿Cuánto se desechaba, 5 o 10ml? ¿cuánta heparina utilizamos para el sellado? ¿y si se deja un suero lento no es necesario heparina, verdad?
Por tanto, cuando he llegado a casa he realizado una búsqueda bibliográfica para conocer con exactitud cuál es el manejo ideal del Port-a-Cath. Resumiendo toda la bibliografía he llegado a las siguientes recomendaciones: 
TÉCNICA DE PUNCIÓN:
-          Informar al paciente de la técnica a realizar.
-          Preparación del material en campo estéril: guantes estériles, gasas estériles, paño estéril, agujas tipo Hubber o Gripper® 20 o 22G, jeringas de 10 o 20 ml,
gasas empapadas con suero fisiológico y con antiséptico (clorhexidina acuosa al 2%, povidona yodada al 10%, clorhexidina alcohólica al 0,5% o alcohol de 70º), solución de heparina sódica de 100UI/vial, tipo Fibrilin
®(envase monodosis), material de fijación (apósito adhesivo estéril y tiras adhesivas estériles).
-          Colocar al paciente en posición semi-Fowler.
-          Lavado higiénico de manos y secado con papel.
-          Poner anestésico local en pomada (Emla®) más apósito transparente dependiendo de las necesidades del paciente.
-          Localizar y palpar la zona del reservorio (valorar).
-          Retirar anestésico en 10 minutos. Limpiar y desinfectar en sentido circular 5 cm aproximadamente, dejar actuar antiséptico (30 segundos si clorhexidina o 2 minutos si povidona).
-          Lavado de manos con antiséptico jabonoso y colocación de guantes estériles.
-          Conexión de la aguja Hubber + alargadera y la llave de tres pasos, o bien, sistema Gripper.
-          Purgar con suero fisiológico todo este sistema.
-          Localizar de nuevo el reservorio e inmovilizarlo (estirando la piel) y palpar la membrana.
-          Introducir la aguja 90º en membrana hasta contacto con la pared posterior (notar un tope metálico).
-          Conectar la jeringa con la llave de tres pasos y aspirar para comprobar la permeabilidad con la salida de sangre (3-5ml). Así se desechará la heparina de sellado. Pinzar.
-          Despinzar y lavar con 10-20 ml de suero fisiológico y comprobar la permeabilidad del catéter. Pinzar.
-          Fijar el sistema.
-          Asegurar la aguja con tiras estériles, colocar almohadillado debajo de la aguja o del
sistema Gripper® si no viene almohadillado , tapar zona de punción con apósito transparente.
-          Cerrar llave de tres pasos o clamp para conectar fluidoterapia, tratamiento o obtención de muestra .
-          Abrir llave de tres pasos o clamp para comenzar a pasar fluidos.
-          Si se emplea por primera vez lavar con 50 ml de suero fisiológico.
-          Si el paciente mantiene fluidoterapia prolongada se debe cambiar:
ü  Apósito C/48h – 5 días (Vigilar CP: necrosis cutánea)
ü  Gripper c/7 días
EXTRACCIÓN DE SANGRE:
-          Seguir la técnica de la punción.
-          Aspirar 5 ml de sangre y desechar.
-          Extraer el volumen de sangre para la analítica solicitada con una jeringa de aspiración adecuada que produzca una menor presión negativa y no colapse el sistema.
-          Conectar una jeringa con suero fisiológico y lavar con 10ml.
-          Conectar fluido a infundir o Sellar el catéter con 5-10 ml de suero heparinizado (100 UI/ml o 20 UI/ml) si queda en reposo.
Como conclusión, puedo decir que es muy importante que los profesionales de enfermería se formen en las necesidades de cuidados del reservorio y eviten toda clase de problemas potenciales aplicando protocolos basados en la evidencia, así se optimizarán resultados y se evitarán complicaciones innecesarias relacionadas con una mala praxis en su manipulación y se podrá transmitir seguridad, responsabilidad y autonomía al enfermo.

BIBLIOGRAFÍA:
-          Fernández Puentes MA, Chao lozano C, Hervás Jiménez G, Carrero Caballero MC, Palomares Rubio B. CVC larga duración. Indicaciones y criterios de elección. En: Carrero Caballero MC. Tratado de Administración Parenteral. 1ªed. Madrid: Difusión Avances de Enfermería; 2006.
-          Prado Rodríguez-Barbero M. Tipo de canalización de acceso venoso central: el PORT-A-CATH [Internet]. 2008; 4. Disponible en: http://enfermeros.org/revista
-          Cotilla Franco JM, Prieto Tinoco J, Frigolet Maceras P. Protocolo de uso y mantenimiento del reservorio venoso subcutáneo. Enfermería Global. 2008; 13: 1-8.

miércoles, 31 de octubre de 2012

FÉRULAS, MÁS QUE UNA TÉCNICA

Hoy he puesto mi primera  férula  a un paciente de 37 años por una fractura en el peroné, concretamente en el maléolo externo. Tras la placa, hemos observado que tenía una fractura completa simple, es decir, con un trazo único y sin desplazamiento. Por tanto, el médico nos ha comentado que pusiésemos una férula de yeso para inmovilizar.
He preparado el material (venda de algodón, venda de yeso, venda de crepé, esparadrapo, tijeras, guantes y cubeta con agua) y he llamado al paciente. Cuando ha pasado y le hemos tumbado en la camilla, lo primero que he detectado era ANSIEDAD relacionado con falta de información. Estaba nervioso porque no sabía qué tenía en el tobillo, si era grave o no, si estaba roto o no, cuánto tiempo iba a tener que estar de baja, qué le íbamos a hacer y si le iba a doler mucho. Después de haber escuchado sus preocupaciones y haber respondido todas sus dudas, se ha quedado mucho más tranquilo.
A continuación, hemos tomado medidas con la venda de yeso y hemos preparado 17 capas (en vez de 14-15) porque se trataba de un hombre joven y grueso. Hemos valorado la zona de la fractura, no tenía pulseras ni heridas, sólo un edema intenso y caliente, algo normal por la fractura. He almohadillado bien el miembro afectado con venda de algodón, especialmente en las prominencias óseas y he evitado pliegues o arrugas, para no provocar isquemias localizadas o úlceras. He introducido las vendas de yeso en el agua y cuando han dejado de burbujear, las he escurrido para eliminar el exceso de agua y lo he extendido sobre el miembro inferior, mientras el paciente mantenía una posición anatómica del pie de 90º.  La he dado forma con las palmas de las manos (NO con los dedos para evitar zonas que puedan ejercer presión sobre la piel) y la he vendado en espiga para fijarla. Durante el vendaje, el paciente lloraba de DOLOR, por lo que hemos comunicado al médico la necesidad de darle analgesia antes de darle el alta.
 Finalmente, nos ha comentado que nunca se había roto nada y que no sabía cómo tenía que cuidar el yeso, por lo que ante este DÉFICIT DE CONOCIMIENTOS, le hemos explicado y comentado algunas recomendaciones:
-          Debe vigilar la aparición de signos y síntomas como edemas, dolor generalizado o local en aumento porque la férula puede provocar fenómenos compresivos, especialmente en las prominencias óseas.
-          Debe observar la coloración de la piel y su temperatura (los dedos deben tener color rosado y sentirse cálidos al tacto).
-          Debe vigilar la capacidad de mover los dedos y la sensación de hormigueo porque además de los fenómenos vasculares, puede haber compresión de un nervio periférico superficial contra el hueso subyacente que provoca trastornos de la de la sensibilidad y de la motilidad.
-          No debe mojar la férula en la ducha para evitar su deterioro y maceramiento del miembro por la humedad.
-          No debe introducir ningún objeto en el interior del aparato de inmovilización (como las agujas de tejer) por que puede lesionar la piel y luego se puede infectar.
-          Para mejorar la circulación, disminuir el edema y el consecuente dolor, debe elevar el miembro afectado y brindar mayor comodidad a través de los cambios de posición y la administración de analgésicos.
-          Volver en 10-15 días para repetir la placa y ver el estado de la fractura.

Después de esto me pregunto…¿Poner una férula es sólo poner un yeso?¿Puede ponerlo cualquier persona con un poco de práctica? A lo que me respondo…¡¡¡NO!!!
 Antes de poner la férula, mi enfermera y yo hemos detectado la ANSIEDAD del paciente, hemos valorado el estado de la piel, hemos valorado el DOLOR, al realizar la técnica hemos tenido en cuenta la protección de la piel, le hemos ido explicando qué iba a sentir, y además, al terminar le hemos explicado qué debe vigilar para evitar COMPLICACIONES POTENCIALES neurovasculares y le hemos dado algunas recomendaciones porque tenía un DÉFICIT DE CONOCIMIENTOS sobre el cuidado de la férula.
Por tanto, poner una férula, es MUCHO MÁS QUE UNA TÉCNICA porque requiere unos conocimientos anatómicos, conocimiento de la técnica, saber por qué está indicada, capacidad para detectar problemas y resolverlos, y conocer las complicaciones que se podrían producir.

martes, 30 de octubre de 2012

SUTURAS Y EDUCACIÓN SANITARIA

Ayer, la mayoría de pacientes que tuvimos acudían por fracturas o esguinces, sin embargo, hoy lo que más hemos visto han sido heridas, producidas por caídas o por accidentes laborales.
El caso que más me ha llamado la atención, ha sido el de un paciente que se había hecho un corte en el dorso de  la mano, entre el primer y segundo dedo, con un cúter mientras estaba trabajando. El corte era de unos 4-5 centímetros, con bordes lisos, sin cuerpo extraños, sangrante, con menos de 6 horas de evolución y con una profundidad que llegábamos a ver el músculo flexor del 2º dedo porque el tejido cutáneo estaba totalmente abierto. Han estado valorando el corte y le han pedido que realizase diferentes movimientos con la mano (cerrar puño y abrir el puño, flexionar 3er y 4º dedo como haciendo unos cuernos) para asegurarse de que el músculo estaba intacto, por suerte, no estaba dañado y no ha sido necesario suturarlo.
Antes de que la médico comenzase con la sutura, hemos realizado una limpieza y desinfección de la herida. Hemos lavado por arrastre con suero salino y con Clorhexidina acuosa al 0,5% (indicada para heridas abiertas, NO USAR Clorhexidina alcohólica ya que produce irritación), hemos secado con gasas estériles y hemos dejado una sobre la herida para mantenerla protegida. A continuación, hemos  lavado el resto de la mano y las uñas con una esponja desechable impregnada en Clorhexidina también, para que toda la zona que se encuentra alrededor de la herida esté bien limpia y de esta forma, evitemos infecciones. A continuación, hemos preparado un campo estéril con todo el material de sutura:
-          Paño estéril
-          Porta aguja
-          Pinzas con dientes
-          Aguja de punta triangular montada con seda multifilamento 4-0
-          Aguja subcutánea y jeringa (para la anestesia local con Mepivacaína 1%)
-          Gasas estériles
Tras la anestesia local, la médico ha comenzado a realizar una sutura simple interrumpida con técnica instrumentalizada. Traccionaba ligeramente de uno de los bordes con la pinza, insertaba la aguja con el porta en un lado de la herida, lo pasaba hacia el centro, luego atravesaba el lado opuesto y lo anudaba girando 2 veces el hilo sobre el porta y cogiendo con el porta la punta contraria del hilo. Ha comenzado a suturar por la parte central de la herida para ir ponderando los espacios y ha dado una tensión necesaria para afrontar los bordes sin provocar isquemia. La distancia de la punción de la aguja al borde de la herida era aproximadamente de 0,5 cm y el hilo que dejaba tras hacer los nudos era de 0,5 cm también.

Después de poner 7 puntos, me he puesto los guantes estériles y he curado la herida con suero, clorhexidina y gasas estériles porque estaba manchada con sangre. La he secado bien, la he tapado con gasas estériles y la he vendado para sujetar y proteger la herida.
Seguidamente, hemos procedido a la vacunación antitetánica en el deltoides porque aunque se trataba de una herida limpia, el paciente hacia más de 10 años desde la última dosis.

Uno de los posibles Diagnósticos de Enfermería que he detectado en este paciente es el de Conocimiento Deficientes por lo que hemos realizado una educación sanitaria explicándole algunas pautas sobre la vacuna y sobre el cuidado de la herida:
-          Es normal que presente dolor local por la vacuna 2-3 días.
-          Si se moja el vendaje debe retirarlo y curar la herida.
-          Curar con agua y jabón, secando bien y aplicando Betadine®.
-          Acudir al centro de salud para la retirada de puntos en 8-10 días.

Esta situación, me hace plantearme que muchas veces ya sea por la carga de trabajo o por despiste, no explicamos los cuidados a los pacientes y damos por sabido cosas que no tienen por qué saber (en este caso sería la cura de la sutura pero podemos ampliarlo a la medicación, cuidado de ostomías, de sondas, prevención de úlceras...). Esta función docente o de educación para la población es una función de Enfermería que me parece fundamental ya que además de enseñar al paciente sus cuidados, podemos llegar a cambiar conductas, hábitos o estilos de vida inadecuados. Además, pasar tiempo con el paciente y preocuparnos por el aprendizaje de sus cuidados, hace que la relación terapéutica sea más estable y el paciente confíe en nosotros, y cumpla así las recomendaciones que le ofertamos.

BIBLIOGRAFÍA:
Guía práctica de vacunaciones. Disponible en: http://www.vacunas.net/guia2002/capitulo5_9.htm


lunes, 29 de octubre de 2012

URGENCIAS TRAUMATOLÓGICAS

Esta mañana he comenzado mi rotación en Urgencias de Traumatología y Cirugía. Lo primero que ha hecho mi tutor ha sido enseñarme el espacio físico, la colocación del material,  explicarme la metodología de trabajo y hablarme de las patologías más frecuentes.
Esta zona de la Urgencia está formada por una sala de espera; 2 habitaciones con dos camas cada una, para aquellos pacientes que vamos a tener que administrar analgesia o hacerles diferentes pruebas y no pueden estar sentados, o bien, aquellos que van a ingresar a quirófano; una sala de “tratamiento” con 3 camillas, ordenadores y material, donde ponemos vías y medicación a los pacientes, sacamos analíticas, hacemos electrocardiogramas, realizamos vendajes y férulas, suturas, etc.
Los profesionales que suelen estar son dos médicos, un enfermero y una auxiliar de enfermería. A parte del material común que encontramos en todas las zonas de la urgencia (fármacos, sueros, catéteres, tubos de analítica, tapones…), aquí encontramos material específico de traumatología y cirugía. Por un lado, tenemos vendas de crepe de diferentes tamaños, vendas de algodón, vendas elásticas y adhesivas (Tensoplast®), tracciones blandas para los pacientes con fractura de cadera, yesos, cabestrillos, férulas metálicas, sierra para la retirada de los yesos. Por otro lado, tenemos pinzas kocher, pinzas de disección, bisturís de diferente tamaño y forma, kit quirúrgico para curas complejas, puntos de aproximación, tijeras, sondas canaladas, pinzas quitagrapas, mosquito curvo y recto, pinza pean, agujas montadas con hilo de sutura, que hay trenzados absorbibles (Vicryl®), sedas y monofilamentos (Prolene®), todos ellos de diferentes tamaños (2-0 son los más gruesos y 6-0 los más finos).
Durante la mañana hemos tenido pacientes con fractura del maléolo externo (peroné), fractura del escafoides y fractura de la cabeza del 2º metacarpiano. Pero sobretodo, hoy hemos tenido varios pacientes con ESGUINCE DE TOBILLO, que he aprendido a inmovilizar con vendajes.
Un esguince es una distensión del complejo cápsulo-ligamentoso, que genéricamente se asimila a la tracción de los ligamentos. La mayoría de los esguinces de tobillo se originan por un movimiento de inversión forzada con afectación del ligamento lateral externo (LLE). El ligamento más frecuentemente involucrado es el peroneoastragalino anterior.
El diagnóstico médico se realiza fundamentalmente mediante la exploración clínica y solo está indicada la realización de estudio radiológico si hay dolor al palpar los maléolos.
Se clasifican según:
1) El grado
-          Grado I o leve (distensión o elongación sin ruptura ligamentosa), con ligero edema, dolor y escasa perdida funcional, no existe equimosis.
-          Grado II o moderado (desgarro parcial), en el que caminar es posible, pero con gran dificultad, presenta mayor dolor y edema en “huevo de paloma” inmediato, que puede desaparecer más tarde. Posteriormente hay tumefacción articular y equimosis tardía (tras 18 horas de evolución).
-          Grado III o grave (desgarro completo), con incapacidad de apoyar el pie, importante edema y dolor intenso, aunque puede estar ausente por rotura de fibras nerviosas eferentes. Aparece hematoma instantáneo, que es patognomónico de este grado.
2) Mecanismo de producción. Los esguinces suelen producirse por una torcedura lateral o medial. Existen dos tipos según la zona afectada:
-          Esguince de inversión. El pie gira hacia dentro (rotación interna del tobillo) desde una posición en flexión plantar, es el más frecuente, ya que la estabilidad ósea es mayor en la cara lateral interna o medial, lo cual tiende a forzar el pie hacia la inversión en lugar de la eversión.
-          Esguince de eversión. Se produce por giro del pie hacia afuera (rotación externa del tobillo), siendo el ligamento afectado lateral interno.
El tratamiento inicial del esguince de tobillo pertenece al protocolo RICE (Reposo, Hielo, Compresión y Elevación). Trascurridas las primeras 48-72 horas se planteará la inmovilización parcial en los grados I (leve) o II (moderado). Los pasos que he aprendido son los siguientes:
-          Revisar la piel del tobillo para valorar que no existen heridas, edemas, lesiones (varices, fragilidad vascular, enfermedades cutáneas) o alergias que contraindiquen la inmovilización.
-          Proteger con venda de algodón desde los dedos (sin taparlos para comprobar la vascularización, movilidad y sensibilidad) hasta debajo de la rodilla, manteniendo siempre el tobillo en flexión de 90º (posición funcional).
-           Vendar con crepe de distal a proximal, en espiga, ejerciendo y manteniendo cierta presión en cada vuelta, evitando arrugas y manteniendo la simetría.
-          Colocar tiras de Tensoplast®, que recorran todo el vendaje dejando sin cubrir la parte anterior de la articulación del tobillo para no limitar la flexo-extensión.
-          El vendaje se renovará con una periodicidad de 4-5 días. La técnica de colocación será la misma pero se aplicará menor tensión con el fin de aumentar progresivamente la capacidad de inversión.
BIBLIOGRAFÍA:
Pérez Pejenaute F, Usan Villanueva J, Gil Casado A, Sesma Sánchez MT, Ochoa Alfaro B, Los Arcos Cirauqui MA. Vendaje funcional en el esguince de tobillo. Recomendaciones para Enfermería. NURE Inv. [Internet] 2011 Nov. [citado 29 Octubre 2012]; 8 (55): [aprox. 5 p.]. Disponible
en: http://www.fuden.es/FICHEROS_ADMINISTRADOR/PROTOCOLO/NURE55_protocolo_vendaje.pdf